¡Indignaos!, de Stéphane Hessel: un éxito mediático y editorial de
fabulosas proporciones: dos millones de ejemplares vendidos en Francia,
veintitrés ediciones en otras tantas lenguas.
Pero este éxito se sustenta en un engaño: el de un doble y contradictorio
mecanismo.
Por un lado, el "buenismo", la faz bonachona, simpaticota. y estúpida
de nuestra época. Por otro lado, toda la absurdidad de esa época nuestra
envuelta en la fealdad, el desarraigo, la pérdida de identidad.
Por un lado -¡congratulémonos!-, el Hessel que arremete contra
"el pensamiento productivista", contra el sinsentido consumista
de una época que no tiene otro dios que el del dinero.
Por otro lado
-¡escandalicémonos!-, el Hessel que defiende a capa y espada la
ideología del Progreso en la que se funda, precisamente, "el pensamiento
productivista" que pretende impugnar.
Y así sucesivamente en tantos otros aspectos que Javier Ruiz Portella
se encarga aquí, con un estilo incisivo, ameno y mordaz, de analizar y
poner de manifiesto.